martes, agosto 26, 2008

Derribando paredes



Y es que si, quizá sea hora.
Estoy más que segura de que amasas una oportunidad en tus manos, oportunidad que no has notado aún, de re escribir tu futuro.

Y es que, después del derrumbe, amor, sólo queda edificar.
Los planes se irán planteando en el camino, por ahora el plan es que te toques el pecho.

Cuando eso suceda y te permitas ver lo que hay ahí (panorama no agradable, lo se amor), cuando decidas sentir y dejar que la pared que sostienes con todas tus fuerzas termine de caer, experimentarás alivio.

No pienses ni por un segundo que estarás sola en esto, no creas que no habrá una mano que te ayude a subir, no pienses que mientras estés en el fondo, no habrá quien te haga compañía.

Se que después de esto (y ahora mismo) indetenible es un calificativo pobre para describirte.

Adelante, sin miedo a los baches, que hay una mano que te sostiene.

2 comentarios:

A do outro lado da xanela dijo...

adelante, sin miedo...

ojalá fuera tan fácil.

Pero merece la pena intentarlo, la mayor parte del tiempo... con baches o sin ellos.

Un besazo!!!

(no he tenido mucho tiempo para pasarme por aquí hasta ahora... prometo enmendar mi error)

Tinutxi dijo...

Qué menos que tirar pa'lante...
y más si hay alguien para lamer tus heridas...

Un besito guapa!!!